|
Desde hace unas cuantas
décadas, la sociedad venezolana ha venido cambiando sus hábitos o
costumbres religiosas, en especial las de este acontecimiento que
llamamos Semana Santa. Recuerdo que cuando
era un niño, finales de los 60 y comienzos de los 70, esta semana
estaba dedicada a las diferentes ceremonias religiosas, ayunos y
abstinencia de comer carne. Comenzaban con la cuaresma, el miércoles de ceniza,
inmediatamente después del martes de carnaval, y terminaban el
domingo de resurrección, como un mes entregados a la reflexión, la meditación, la oración, el perdón de los
pecados, el sacrificio, el dolor, la pasión y muerte de Nuestro
Señor Jesucristo. Las misas para entonces eran en latín y ello
creaba un ambiente de tristeza y pesar en las ceremonias. En el
hogar se trataba de mantener una compostura acorde a las fechas y el
ceñimiento a las disposiciones de la iglesia, en especial a las
mujeres, quienes debían asistir a misa con velo y vestidos
recatados, rezar el rosario y velar por los niños. Ayudarlos en la
reflexión y responder debidamente las preguntas relacionadas con las
fechas. Las misas de jueves y viernes santo eran todas unas
ceremonias.
He de confesar que
extraño algunas cosas de esos tiempos, en especial el ambiente que
se creaba en las misas y que referí hace un momento, los coros
cantando en latín creaban una atmósfera de mucha mística y
espiritualidad y la reunión familiar en torno a un credo y un
sentimiento que me parece noble y justo, pues, de que son tiempos
para la reflexión y la meditación, lo son, y no para cualquier
reflexión, pues, lo que se rememora es un acontecimiento que marcó a
la humanidad entera hasta el día de hoy, y los que vienen me parece
que no será distinto, así es, lo que se desprende de estas fechas
fue o es la brutal ejecución de un hombre por considerarse hijo de
Dios, Rey de los Judíos y predicar la justicia, la paz, el amor,
entre los seres humanos, por enseñar lo que es de Dios y lo que es
de los hombres, por cargar con la enorme responsabilidad de servir
de cordero a toda la humanidad y además de ello, realizar la mas
grande obra de salvación y vida como lo es la resurrección.
Se que existen personas que, por
lo menos, ponen en duda muchas cosas de Jesucristo, se que existen
otras que creen en muchas mas de las que se deberían creer, ante
esto lo que nos queda es reflexionar de igual manera en esos hechos,
en ese nombre, en ese hombre y en el de todos los que aparecen en
los relatos bíblicos, los detalles que se cuentan, el fondo y la
superficie de cada relato, de cada parábola o simbolismo, pues si
mantenemos viva la reflexión, es casi inevitable, entonces, que
mantengamos presente el mensaje.
Si bien es cierto lo
impactante de los hechos que acontecieron no menos lo es el final,
quiero decir, la resurrección, pues lo que esto implica es un sin
fin de enseñanzas y de mas reflexiones. Soy de los que cree en el
triunfo de la vida sobre la muerte, en nuestros deberes para con
Dios, para con nosotros mismos y para con nuestros semejantes, soy
de los que creen que es prudente retomar o mejor, de volver nuestra
mirada hacia este personaje, rehacer la relación perdida o mejorar
la presente, aumentar los aciertos en nuestra conducta y legar a las
generaciones posteriores un mejor ejemplo.
Hoy día en
Venezuela, la Semana Santa es casi un sinónimo de playa, rumbas y
vacaciones, pienso que no estaría demás comenzar en este año a
retomar el sentido de estos días y estas conmemoraciones, darnos un
tiempo para la reflexión serena y sobria sobre nuestras conductas
para con nosotros mismos, para con el país, para con nuestros
semejantes, para con Dios mismo, no veo la contradicción entre el
descanso y la meditación, entre el solas esparcimiento y la oración,
cada quien desde su credo, cumpliendo con sus preceptos y costumbres
de su iglesia, me parece que es posible tomarse estos días para la
practica de una conducta mas acorde a nuestras realidades y tiempos.
Quien quiera seguir tomando estas fechas como una larga fiesta, sol,
rumba y mar, es su derecho, de la misma manera lo tiene quien
se entusiasme en reconsiderarse y retomar o ajustarse lo mas cercano
posible al deber ser y sentido de estos relatos y en especial de ese
acontecimiento que llamamos Semana Santa, y al menos, la reflexión y
su inherente coherente acción, deberían tener un espacio de tiempo
este año, y bien pueden ser los días jueves y viernes santo, para
asistir a las celebraciones de las misas en las diferentes
parroquias de la ciudad de Cumaná en el caso de ser Católico y en el
caso de no serlo, pues en el que sí lo es. Nunca estará demás darnos
un tiempo para estar con Dios y recomponer nuestra relación con el.
Henry Díaz. Editor -
Director. www.orientese.com
|
|
Sea cual sea su decisión
recuerde que debe cumplir con las normas de seguridad
elementales como: |
|
* |
El consumo de alcohol o
sustancias estimulantes puede producir pérdidas irreparables tanto si maneja o no. |
|
* |
Sea prudente cuando este
conduciendo su vehículo, respete las señales y normas de
tránsito terrestre y marítimo. |
|
* |
Deje bien asegurada y
protegida su propiedad. |
|
* |
Cuide a su familia, tanto a
menores como a mayores de edad. |
|
* |
Colabore con las medidas de
seguridad implementadas por los organismos públicos de
seguridad y defensa. |
|
* |
Mantenga, junto a los suyos,
la debida conducta social, cívica y moral. |
|
* |
Utilice debidamente los
servicios públicos. |
|
* |
Disfrute con moderación los
productos que consuma |
|
* |
Cuide y preserve los
espacios naturales donde se encuentre y enseñe a los
suyos a hacer lo mismo. |
|
* |
Utilice correctamente los
lugares indicados para el depósito de la basura así como
los de sanidad pública. |
|
* |
Sea educado en todo momento
y lugar, recuerde que lo cortes no quita lo valiente. |
|
* |
Acuda a los organismos de
seguridad y defensa respectivos en caso de necesitarlos,
no tome la ley en su mano ni arriesgue su vida o la de
los suyos sin tomar las debidas medidas de seguridad y
protección. |
|
* |
Evite cualquier tipo de
accidente, sea precavido, prudente y cuidadoso con
Usted, los suyos y sus semejantes. |
|