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Vamos a intentar adentrarnos en la llamada "Oración de
Jesús"
Vamos a
dedicarle unos cinco minutos diarios.
Después de
dedicar un tiempo a sosegarte, ponte en la presencia de
Jesús... Imagina que se encuentra de pie o sentado junto
a ti... Ahora concéntrate en la respiración: percibe el
aire que entra y sale por tus fosas nasales... Cuando
aspiras di la primera parte de la fórmula, "Señor
Jesucristo"; al hacerlo, imagina que aspiras dentro de
ti, el amor, la gracia, la presencia del Señor Jesús....
Retén tu respiración durante unos momentos dentro de los
pulmones, y, al hacerlo, imagina que retienes dentro de
ti lo que has aspirado, que todo tu ser se llena de su
presencia y su gracia.
Cuando
expiras, di la segunda parte de la fórmula. "Ten
compasión de mi"... Al hacerlo, imagina que expiras
fuera de ti, todas tus impurezas, todos los obstáculos
que has puesto a su gracia.
Señor
Jesucristo, permíteme hacer junto al apóstol San Pablo,
la liberadora experiencia de ya no ser yo quien vive,
sino Tú en mi, y haz que esta experiencia sea fructífera
para este mundo. Amén |